Monday 21 January 2019

Año nuevo en Sydney!!!

Pasar una año nuevo en Sydney! No se para ustedes, pero para nosotros era algo como medio de película porque es uno de esos lugares que muestra en la tele mientras esperas el año nuevo, así como Nueva York, Auckland, Londres, Rio de Janeiro, etc. Al menos en Paraguay es así. Como ya habíamos pasado el año nuevo en Rio algunas veces nuestras expectativas eran muy grandes.

Cuando empezamos a planear que hacer esa noche, que comer, que tomar, con quien pasar y cosas así descubrimos que la cosa en Australia funciona muy diferente de lo que estamos acostumbrados. Así como en Paraguay o Brasil, hay varias opciones para el año nuevo, algunas gratis y otras no.

Entre las opciones pagas están las fiestas con vista hacia el puente, pueden ser en un barco, bar, discoteca, restaurant, etc. Probablemente valen la pena, pero eran muy caras para nosotros. Un par de amigos brasileños, Nelio e Ive quienes nos habían recibido al llegar a Australia optaron por la opción del barco, según nos comentaron estuvo muy buena la farra.

Por otro lado entre las opciones gratis, hay algunas posibilidades, cuatro para ser exactos. Primero, lugares gratis donde es totalmente prohibido el consumo de alcohol, segundo, lugares gratis donde el consumo es permitido desde que sea comprado ahí en el lugar, o sea a precios exorbitantes. Tercero, lugares donde se paga una entrada y el consumo de alcohol también es prohibido. Por último, están los lugares donde se paga una entrada y cada uno puede llevar su propia comida y alcohol. Esta demás decir que elegimos la última opción.

El lugar elegido fue el parque Nielsen, porque además de ser una opción económica tiene una buena vista del puente y lógicamente de los fuegos artificiales. El ambiente era bien familiar, bien tranquilo. Como los fuegos oficiales son solo a media noche, hay varias actividades para entretener a la gente hasta la media noche. Hubieron desfiles de barcos iluminados, aviones haciendo acrobacias y un mini show pirotécnico para que los niños duerman temprano (realmente los australianos piensan en todo!).

Nuestras conclusiones fueron que los fuegos artificiales en si están muy buenos, muy lindos pero creemos que los de Río son mejores. Ahora sobre el evento en sí, en Australia como todo lo demás es más organizado, seguro y limpio que en Rio.

Es bueno aclarar que esto no es crítica al año nuevo de Rio de Janeiro, ya pasamos varios ahí, nos encanta y probablemente pasaremos varios más, es apenas nuestra opinión para aquellos que quieran saber cual nos gustó más.



Tuesday 15 January 2019

Recorriendo la Great Ocean Road

El día de noche buena nos despedimos de Cairns y partimos rumbo a Melbourne, después de las despedidas de los muchos amigos que hicimos en el curso de inglés y en la ciudad en sí, nos tocó despedirnos de la familia que nos acogió durante esos meses, muchas gracias Ryan y Naz.

Apenas llegamos al aeropuerto de Melbourne, Machi se quedó a rescatar las maletas y Ubaldo se fue corriendo a retirar la campervan (casa rodante o algo así) que sería nuestra compañera de aventura por los próximos días. Todos estaban apurados y con ganas de cerrar todo, al final era el día de noche buena! Unas vez retirada la campervan partimos rumbo al parque Nacional Grampians, no sin antes hacer una parada para abastecernos con provisiones para los próximos días. Después de manejar los primeros 300 km de esa nueva aventura llegamos al parque y fuimos directo a un mirador para ver el atardecer, al final desistimos porque eran las 20:30 y nada del sol entrar.

Fuimos a buscar un lugar donde parar en el parque, para variar elegimos un lugar gratis, donde hicimos nuestra cena de Navidad, con varios quesos, jamón de Parma y un vino que hablamos recibido de regalo. Pero lo mejor de la noche fue el cielo repleto de estrellas...estar en un lugar donde se puede apreciar el cielo estrellado sin la intervención humana no tiene precio!! son recuerdos como ese que hacen que todo haya valido la pena.






















Al día siguiente fuimos a visitar el monte cero, el nombre le fue dado por el explorador europeo Thomas Mitchell, quien le puso este nombre tal vez porque era la montaña más al oeste de la cadena de montañas. Después de una ardua caminata pudimos disfrutar de la vista. Luego fuimos a hacer otra caminata y por el camino tuvimos nuestro primer percance de todo el viaje, explotó la cubierta trasera! Por suerte fue sólo un susto, después de descubrir como se hacía para cambiar la rueda, seguimos viaje nuevamente, según Machi con una rueda de bicicleta (lastimosamente no tenemos foto) pero seguimos jejeje.





















Fuimos primero al Halls Gap y lo mejor fue que encontramos un lugar con enchufe gratis! entonces antes de ir a visitar cualquier cosa hicimos un pit stop ahí mismo para cargar la batería de la cámara ya que la noche anterior se nos olvidó! Baterías cargadas! Fuimos a la cima de los Pinacles, a pesar de ser una caminata muy pesada las vistas hacen que todo valga la pena. Después de una sesión de fotos y varios momentos de contemplación volvimos al lugar donde habíamos estacionado a descansar un poquito más y luego buscar un lugar donde bañarnos y dormir.





















Después de manejar por casi 200km finalmente encontramos una estación de servicio donde pudimos bañarnos! Ahora apenas faltaba encontrar un lugar para dormir. Estábamos tan cansados que hasta pensábamos en pagar un hotel, pero quiso el destino o la costumbre australiana que eso no sucediese, pues ninguno de los hoteles que vimos era 24 horas, entonces como siempre fuimos a parar a un sitio de camping gratis.

Inicialmente habíamos planeado ver el amanecer en un lugar llamado London bridge, pero estábamos muy cansados, entonces preferimos dormir hasta más tarde. Cuando finalmente empezamos a recorrer la "Great Ocean Road", nuestra primera parada fue Port Campbell. Donde vimos dos formaciones rocosas conocidas como The Arch y London bridge, esta última se llama así debido a que parece, o mejor dicho parecía un puente, hasta que el mar destruyo una parte de la formación original. En la placa del parque se ve como era. 




















Luego seguimos rumbo y paramos en Loch and George donde hicimos varias caminatas cortas para ver las distintas formaciones rocosas de todos los ángulos posibles. Inclusive fuimos a una playa, lastimosamente como se puede ver por la ropa que Machi está usando el clima no ayudaba mucho para meterse al agua, conste que era a finales de diciembre.






















Siguiendo viaje comenzamos a ver a los 12 apóstoles, que actualmente son sólo 8, unas formaciones rocosas a lo largo de la costa, muy interesantes y bonitas. Todo esto forma parte de varios parques nacionales, que están muy bien cuidados sea dicho de paso.





















Una vez terminada nuestra visita a los 12 apóstoles seguimos viaje, pues la gran atracción era esa, manejar e ir parando a lo largo del camino. Cuando íbamos rumbo a nuestra próxima parada conocida como Freddy Lookout vimos unos koalas salvajes al costado de la ruta, lo cual fue muy emocionante pues hasta ese momento no habíamos visto ningún koala salvaje. También vimos muchos pájaros que aprovechaban lo que los turistas les ofrecían al lado de un Parador. Luego seguimos viaje buscando un lugar donde pasar la noche.






















Al día siguiente fuimos a Melbourne para encontrarnos con una amiga japonesa y aparte dar unas vueltas por la ciudad, conocimos Fitzroy que es un barrio con muchos grafitis que están muy buenos, después visitamos St Kilda, que es en la costa, donde pudimos ver una colonia de pingüinos que vive ahí en la costa. Después esa pasada fugaz por la ciudad seguimos camino buscando un lugar donde dormir. Esta vez nos tocó una estación de servicio donde teníamos todo a disposición, ducha, enchufes y hasta un Hungry Jacks, la versión australiana de Burguer King, por algún motivo que no sabemos cuál es en ese país BK tiene otro nombre, el resto es todo igual.






















Al día siguiente teníamos planeado seguir viaje en dirección a Sydney, pero comenzamos con el pie izquierdo ya que la campervan no arrancaba. Mas una lección aprendida, después de esperar por unas dos horas para que el mecánico venga a socorrernos llego el tipo y en menos de 5 minutos soluciono el problema. Que paso? había sido el contacto de la batería estaba flojo, solo eso! el resto del día solo viajamos y vimos el atardecer en Genoa última ciudad del Estado de victoria.


Al día siguiente fuimos a ver el amanecer a una playa conocida como Horse Head, que es un grupo formaciones rocosas bastante interesantes. Una pena que no llegamos a tiempo, tendríamos que haber llegado máximo a las 4:30, queda para la próxima. Siguiendo viaje rumbo a Narooma, el tercer y peor percance automovilístico del viaje! Nos quedamos sin combustible, pues Ubaldo esperaba que se prenda la luz de reserva, avisando que quedaba poco combustible. Había sido la luz o el sensor ya no funcionaban, o tal vez ambos, quien sabe.


En resumen, Ubaldo tuvo que ir a buscar combustible a la ciudad más cercana luego de enfrentar muchas puteadas y caras largas! Pero lo peor fue que gastó 15 dólares en un bidón adecuado para el transporte de combustible y 5 dólares en diesel. Como ya se imaginaran, en Australia no se permite llevar combustible en botella de gaseosa.

Una vez resuelto el problema seguimos rumbo a Jarvis Bay donde se pueden ver algunas playas hermosas con la arena más blanca del mundo o algo así, lastimosamente como estaba nublado no pudimos apreciar las playas en todo su esplendor.

Al día siguiente salimos rumbo a Sydney, al final el año nuevo se aproximaba, por el camino vimos canguros, muchos pájaros diferentes y lo que creemos eran llamas, si llamas! Sólo no sabemos cómo hicieron para llegar de los Andes hasta Australia! Finalmente llegamos a Sydney el 30 de diciembre entonces nos dedicamos a planear nuestros últimos días en Australia y descansar después de algunos días viajando.






















Último día del año!!! En primer lugar dormimos mucho lo, ya que hacía días que no dormimos en una cama de verdad. Luego fuimos a cazar algún lugar con wifi gratis para ponernos al día con las noticias del mundo y seguir planeando nuestro viaje.


En el próximo post como es pasar el año nuevo en Sydney

Saturday 1 September 2018

Welcome to Australia!

We arrived in Australia in the morning, after quite a long trip, we did a stop in Auckland, where we slept at the airport for six hours roughly. It was the beginning of a series of challenges and the first of them was passing through the immigration with our 14 packages of yerba mate explaining in English what that was! The second one was arriving at Nelio and Ive's house, friends of ours from Brazil who will put us up for a few days. Finally, after a train ride, a bus ride plus a long walk we reached their place. We were welcomed with a delicious breakfast. That first day in Sydney was dedicated to resting and going for groceries at a supermarket nearby.

On the next day we felt the winter weather, we left their home early morning to go to Sydney's CBD area, on a cold, rainy day. We went to visit some of the attractions nearby the CBD. Our first stop was Sydney's Observatory, where we visited the museum and enjoyed some panoramic views. Later on we visited the Museum of Contemporary Art and The Museum of The Rocks neighbourhood, where the history of it is accounted, The rock is one of the oldest areas in Sydney. We also went to the oldest Christian Church of Sydney.





















On the next day we went to visit the area of Sydney's Opera House and Circular Quay, the first one is one of the landmarks of the city and the second one is the place where many ferry lines depart. As always, we chose the economic way, so we just visited the opera house's surroundings, the tour to go inside seemed too expensive for us. What we were completely sure about is going to watch a show inside the opera house is really worth it. Next time we will!!!





















Since we were already there, after visiting the opera house we went to check City's Botanical Gardens, which by the way is one of the main attractions of Sydney. Later, we visited the city's cathedral and after, we had lunch. 






We continued the day visiting Darling Harbour, which is a place surrounded by many interesting things, such as restaurants, museums, aquarium among others. We enjoyed the maritime museum, since it was the only one that's free. Later on, we went to Chinatown, which is the place, as its name suggests, where immigrants with a Chinese heritage live.  To finish the day we went to check Victoria Queen Building, which is very famous for its architecture.





We began the next day with a short walk at Luna Park, it is a kind of amusement Park, however, we were only interested in the views of the famous Harbour Bridge, not in the park itself. Later, we went to see a fish market, where it is possible to buy fresh products directly from the fishermen  or just walk around and eat anything there. We also visited Saturdays fair in the heart of The Rock, it was very interesting to buy some old stuff, handmade products  or  just to walk enjoying an ice cream. To end the day we went to see Hyde Park and ANZAC memorial, the last is a tribute to Australian and New Zealand troops, whom took part in the First World War.























On our penultimate day in Sydney, we went with our hosts to wander around Dee Why, one of the many neighbourhoods of the city, we liked its beach. Later, we went to sit at one of the many bars around the Opera House, we tried to eat like an Aussie, so we ordered fish and chips, some glasses of wine and beers. After watching the sunset we went to Darling harbour again, this time to check Saturday fireworks show. So this way we ended our first visit to Sydney. We already had planned to comeback for new year's eve.
























Our last day in the city was just dedicated to packing and going to the airport and waiting for our flight to Cairns, the city that will be our home for the next five months.

Thursday 5 July 2018

Welcome to paradise

After Eastern Island our next stop was French Polynesia. We landed at Papeete, which is the capital of the archipelago and the main island, Tahiti. All international flights arrive there, therefore it is the most developed city. However, it has a paradise environment, definitely far from a city look. On our first day the only thing we did was to arrive and go to bed straightaway, because it was after midnight, actually after one in the morning. Despite arriving so late, we were welcomed by a group of people singing and dancing some traditional Polynesian songs. They gave us flower collars as well; this is how they greet visitors there. On the following day our adventure started!



We began our day by going to buy some groceries for the next two weeks. Everything was so expensive due to the fact that the archipelago is far away from everything. To give you an idea, the closest country is Cook Islands (more than one thousand km) and the closest one able to provide some goods is New Zealand (more than four thousand km). After we bought our groceries (ham, cheese, bread, canned food, frozen food, etc.), we had breakfast and departed to our first destination there, Moorea Island. The picture below shows the view from our hotel, you can see Papeete's Airport and Moorea Island in the background.


From the airplane we could see the beauty of Moorea, even before arriving there. Our first day was dedicated solely to enjoying the beach and the sunset. The day after, apart from repeating the same activities obviously, we went to watch a group of people who were tanking part in the interaction with dolphins. We didn't participate in it because we prefer join such activities with wild animals plus we are a bit stingy, hehehe. We also did some snorkelling in hotel's  coral gardens and a bit of stand up paddle, all free activities, what a coincidence! ;-)


During dinner we've enjoyed a show of traditional Polynesian dances.

The following day we flew to Tahaa, the next island on our itinerary. We were welcomed with flower collars and a welcoming drink for a change. Once settled in our room, beach and tereré. When we went snorkelling among the bungalows, Maria saw a ray for the first time in her life! We ended that day watching a spectacular sunset! And as you can see in the pictures, we weren't alone.


By the evening we had eaten diner and watched a parade of black pearl necklaces. French Polynesia is the biggest producer of natural black pearls in the world. Obviously the parade was to advertise to those willing to spend a small fortune on the pearls. As usually, we just observed. The day after we went snorkelling in the hotel's coral gardens and them just relaxed in the pool. It goes without saying that the snorkelling was awesome. In the afternoon we watched Michael Phelps finishing second at Rio's Olympic Games while eating a hot ham and cheese sandwich. It was pretty strange because he always finishes first. For dinner we took part in a barbecue nearby the pool offered by the hotel, which actually was our first barbecue outside of South America. What a big disappointment for us as there were a few pieces of meat, so I thought the word barbecue was an overstatement, hahaha.



On the next day we did a tour on which we saw some sharks and also went to visit vanilla plantations; We tried vanilla rum. We went to visit a pearl farm and learnt about the production process from the beginning to the end. The next day Bora Bora was waiting for us!

After a failed attempt to watch the sunrise, we took our flight to Bora Bora. We landed and after we checked-in we went to relax on the beach, we saw some rays visiting the hotel's beach because the employees feed them daily. The day after we did parasailing for the first time. We were just speechless as it was stunning: the water colour was something that we hadn't seen before, with different shades of blue, green, turquoise, etc. It's something that pictures can't really show. During the afternoon for a change we went snorkelling and then just enjoyed the sunset.



On the following day we went diving for the first time after our basic diving course. We did two dives where we saw, among other things, different types of sharks, octopus (they disguise themselves incredibly well, try to find the octopus in the top left corner of the picture below), manta rays and maaany different fishes. The visibility was amazing, more than 30 meters for sure! In the afternoon we took part in an event offered by our hotel, which was wine tasting along with some finger foods. Of course we enjoyed the chance to drink and eat for free all we could! ;-) After the event we continued drinking with some Americans whom we met at the wine event.



We began the day with a tour during which we swam with sharks and rays, something very interesting and useful to help decrease our fear of these creatures. The rays were very gentle and it was possible to touch them without any problems. Later on we enjoyed a "barbecue" on a tiny paradisiacal island, imagine that! After going back to the hotel we enjoyed one more sunset with a delicious tereré. The day after we departed to Rangiroa, which was unfortunately the last island we were to visit.


The main reason why we went to Rangiroa was diving. Our first day was dedicated to relaxing, a bit of the beach time and tereré. At the end of that day we went to a place where around afternoon time it was possible to see dolphins passing by.  Unfortunately, we could only see four, but at least we watched a beautiful sunset.



We began the next day with two dives and as usual in that place, the visibility was excellent and the sea was full of life. It was our first time doing a drift dive, that is, we jumped from the boat and the current carried us, so swimming was unnecessary. It seemed like we were flying! And as if that weren't enough, after our first dive a few curious dolphins swam beside our boat for five minutes.


The day after we went diving again, unfortunately it was the last one. Again we saw a dolphin, however this time still underwater, which was very exciting. Marine life in French Polynesia is amazing! We ended up with tereré enjoying our beach time and we did some kayaking as well. The next day, one more leg of our journey started, which was our trip to the land of kangaroos.